Invocó el 'honor del país' y apoyó la firmeza de Lincoln contra los sudistas

Lo que The New York Times publicó cuando el secesionismo quiso trocear los Estados Unidos

El viernes el influyente diario estadounidense The New York Times publicó un editorial apoyando el referéndum separarista ilegal que pretende llevar a cabo la Generalidad de Cataluña.

El derecho de autodeterminación: el arma suicida del separatismo
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El NYT llama ‘intransigente’ a España por pedir respeto a la Constitución

El editorial del periódico neoyorquino se puede resumir en su último párrafo: “El mejor resultado para España sería permitir el referéndum, y para los votantes catalanes rechazar la independencia -como lo han hecho los votantes en Quebec y Escocia. De lo contrario, la intransigencia de Madrid sólo inflamará las frustraciones catalanas.” En resumidas cuentas, que para el NYT respetar la Constitución y hacer cumplir la ley es “intransigencia” y lo recomendable es que los españoles nos dejemos robar nuestra soberanía nacional, que según el Art. 1 de nuestra Carta Magna “reside en el pueblo español”, y no en sus partes (ya sea Cataluña, Barcelona, el Barrio de Gracia o la Calle de la Encarnación).

La tomadura de pelo de los separatistas de Quebec y Escocia

Por otra parte, los ejemplos que cita el NYT son poco afortunados. Quebec hizo un referéndum sobre su soberanía en 1980: el separatismo perdió. Hizo otro en 1995: el separatismo volvió a perder. Pero sigue sin renunciar a hacer otro más, y si no pide un tercero ahora mismo es porque el separatismo está pasando horas bajas. En el Reino Unido pasó lo mismo. Se hizo un referéndum en Escocia en 2014: el separatismo perdió. Y ya está pidiendo otro. Al separatismo le interesa que se hagan estas consultas cada cierto tiempo, aunque las pierda, porque así da alas a la idea de que la unidad de una nación puede estar revisándose cada pocos años, con lo que contribuye a su desprestigio, generando una ineestabilidad que perjudica al conjunto y envenena la convivencia en el territorio en cuestión. Por otra parte, lo que los separatistas llaman “derecho a decidir” es unidireccional: si el separatismo se sale con la suya, olvídense escoceses y quebequeses de que se vaya a convocar ni una sola consulta para reincorporarse al Reino Unido o Canadá.

No tenemos ningún derecho a destruir una unidad forjada durante siglos

Los separatistas están invocando cínicamente un derecho en el que no creen para romper definitivamente la unidad de una nación, y que no haya la opción de volver a recomponerla. Ese riesgo se lo querrán permitir en Canadá (que fue una colonia británica: aún hoy su Jefe de Estado es la Reina de Inglaterra) o en el Reino Unido (Escocia fue un reino independiente y su unión con Inglaterra data de comienzos del siglo XVII). España es una Nación desde finales del siglo XV. Cataluña nunca ha sido una nación, y no es ni ha sido nunca una colonia, sino parte de España en pie de igualdad con el resto del país. Nunca hubo una guerra entre Cataluña y el resto de España. Esto es debido a que los catalanes, durante siglos, se han sentido españoles como el que más, y muchos hoy siguen sintiéndose españoles, aunque el separatismo insista en atribuirse, sin ningún derecho, la representación exclusiva del pueblo catalán. No tenemos derecho a destruir una unidd que han forjado siglos de historia común y tantas generaciones de españoles, y si lo permitiésemos estaríamos cometiendo una traición, no ya ante un concepto discutido y discutible de la Patria -como pretenden algunos- elaborado por algún filósofo o algún político, sino ante nuestros padres, ante nuestros abuelos y ante todos nuestros antepasados, que se esforzaron por construir esta gran Nación que llamamos España.

Declarar la guerra al separatismo en EEUU, una “gran victoria moral”

Este sentido de la Nación, esta herencia que ha depositado la historia en nuestras manos y que estamos obligados a preservar para las generaciones futuras, ha sido entendido incluso en una Nación creada en torno a la idea de la Libertad: los Estados Unidos de América. Así lo demuestran los textos que ayer recogía el excelente blog catalán Dolça Catalunya. Pero como los dolços se remitían en su entrada a lo que afirmaron jueces y políticos, yo me voy a fijar en lo que escribieron los periodistas. Concretamente me remontaré al 13 de abril de 1861, al día siguiente del estallido de la Guerra Civil Americana. Un diario del Norte publicaba un entusiasta texto de tres párrafos. En él, el periódico afirmaba que la jornada del comienzo de la contienda “fue un día lleno de emociones”. Atentos a lo que decía al final del primer párrafo, sobre la reacción del gobierno federal de decidirse a impedir por las armas la división del país: “el sentimiento era casi universal de que una gran victoria moral había sido alcanzada por el Gobierno de los Estados Unidos”.

El “honor del país” y el precio que merece la pena pagar por él

El periódico en cuestión recogía así el clamor de las calles al conocerse la declaración del estado de guerra: “«Bien, bien», exclamaban muchos, al leer la declaración, o como le repitió un amigo, «por fin hemos llegado a una crisis, algo hay que hacer». El sentimiento de regocijo estaba por todas partes, que el mayor Anderon no había bajado su bandera, y que el presidente Lincoln había decidido sostener, incluso a un precio tan temible, el honor del país. De los muchos con quienes conversamos y de los cuales oímos la expresión libre de las opiniones, no encontramos a un solo individuo que no respondiera de buena gana al sentimiento: «Gracias al Cielo tenemos un Gobierno»“. El párrafo terminaba de esta forma: “todo el apoyo moral del Norte está sobre el presidente en este momento difícil, como «voluntad» la fuerza física está a su lado si una hora más difícil debe venir.” ¿Adivináis que periódico publicó este texto de apoyo a la guerra contra el separatismo sudista? Pues… ¡The New York Times!

¿Qué clase de pueblo seríamos si permitiésemos destruir nuestra Nación?

El mismo periódico que calificó de “victoria moral” que Lincoln permaneciese fiel a la Constitución y firme ante el separatismo, el mismo periódico que aplaudió que el gobierno de la Unión cumpliese su deber, el mismo periódico que apeló al “honor del país” para rechazar que los Estados Unidos fuesen troceados, hoy pide a España que convierta su Constitución en papel mojado y que cometa la deshonra de dejarse usurpar su soberanía, permitiendo un referéndum ilegal en el que los españoles seríamos espectadores mudos del troceamiento de nuestra Nación por parte de quienes llevan décadas sembrando el odio y la división y negando a los catalanes incluso el derecho a que sus hijos estudien en español en una parte de España. ¿Qué clase de pueblo seríamos si permitiésemos abiertamente que los separatistas destruyan nuestra Nación? ¿Quién se fiaría nunca más de los españoles si nos cruzásemos de brazos ante la destrucción del legado de nuestros antepasados y ante la violación flagrante de nuestras leyes? ¿Y qué dirían en EEUU si el NYT les animase a traicionar a su país como nos anima ahora a los españoles a traicionar al nuestro?

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Comentarios (Blog):

  1. Laura

    Ese artículo lo hemos pagado nosotros, como siempre. Es el perfil de esa gente que miente, roba, malgasta, llama al odio a la población catalana. Y pensar que los Obispos han apoyado esto con esa Nota. Y la CEE no ha replicado ni mu.

  2. Maite

    Desconozco cuál es esa “larga tradición de sus predecesores” de la que se sienten herederos los obispos de Cataluña “que les llevó a afirmar la realidad nacional de Cataluña”.
    Te propongo Elentir, tú que eres tan bueno en los trabajos de investigación, un artículo sobre ello.
    Lo que sí conozco es la estrategia de los partidarios del Nuevo Orden Mundial (del que forma parte el monopolio de medios de comunicación a que pertenece el Newyork Times) que busca trocear las naciones para hacerlas más dóciles a su filosofía: destruir los Estados naciones,que harían mayor resistencia a disolverse, apoyando el regionalismo que no tendrá inconveniente en tratar con estructuras supranacionales. Es lo que se ha venido haciendo, en el caso de Europa, con Bélgica y sobre todo con España.

  3. Espectador

    Realmente, los EEUU son el país menos indicado para aconsejar templanza ante el separatismo. Aparte de que aplastaron a sangre y fuego la Secesión del Sur y que consideran que el Presidente que lo hizo, Lincoln, es uno de los Presidentes más importantes y queridos de su (corta) historia, ¿cual sería su reacción si los “liberales” de California plantearan ahora la secesión para librarse de Trump, o los tejanos quisieran ser de nuevo el “Estado de la Estrella Solitaria”? ¿Propondrían celebrar una consulta aunque aconsejando la permanencia en la Unión? ¿Respetarían el “Derecho a decidir” de californianos o tejanos? ¡Hipócritas, que recetan a los demás lo que ellos no practican!

  4. Luis Carlos

    Tantas ganas de cargarse España parece como si tuvieran miedo de que el imperio español volviera a levantarse. ¿O es que temen que no pueden dominar toda Europa si los españoles somos tan indómitos como descubrieron las tropas de Napoleón?

  5. Maite

    Bingo, Luís Carlos! Esa era la paranoia de David Rockefeller sobre España. Le tenía miedo porque habíamos tenido un imperio.
    Mira qué casualidad: su gran amigo y mano derecha, Henri Kissinger, fue el que manejó la transición democrática española, según se ha sabido cuando se desclasificaron los archivos secretos de esa época en los EEUU.
    Es la periodista de investigación Cristina Martín Jiménez quien lo publicó en unos de sus libros:Los planes del club de Bilderberg para España.
    Resultado: 18 gobiernos en un país.

  6. Nicole

    Y porque España se tiene que guiar según las ideas de unos don nadie noespañoles del club bilderberg?

  7. etrusk

    Todas estas “noticias” en los periódicos extranjeros son pagados por Generalitat. Todos se venden como unas p….rofesionales.

  8. Pacococo

    El NYT es la voz de su amo, de modo que siellos dice n que es conveniente la endremos consulta. Naturalmente para perderla. Pero habran sentado el precedente y dentro de x años varías consultas, saldrá el si.

    Tenemos que tener en cuenta quien manda y evitarnos los muertos. Porque los gobiernos no miran por España, miran por sus amos.

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