La mayoría de los medios ni siquiera aplican ese término a grupos terroristas

El burdo motivo político por el que muchos medios evitan usar la palabra ‘ultraizquierda’

En España algunos medios llevan décadas poniendo el prefijo “ultra” a casi todo: ultraderecha, ultracatólico, ultraconservador, incluso ultraliberal

Así blanquean a la ultraizquierda los mismos medios que siempre hablan de ‘ultracatólicos’
‘Ultracatólicos’ y otras 4 trampas verbales que usan muchos medios para manipularte

Te llaman ‘ultra’ si discrepas de la izquierda de forma democrática y pacífica…

Con esas expresiones, la mayoría de los principales medios de comunicación de España, tanto públicos como privados, han venido etiquetando como “ultras” incluso a posiciones políticas plenamente legítimas y democráticas. Basta que te declares contra una salvajada como el aborto para que te cuelguen la palabreja al instante. Lo mismo si amas a España, si defiendes la libre elección de lengua o el libre mercado. El periodismo progre viene etiquetando como “ultra” todo aquello que se salía de su marco ideológico, no para describir posiciones extremistas, sino para demonizar a posiciones políticas más razonables, defendibles y presentables que las del pensamiento único progresista.

… pero no te lo llaman si incendias las calles desde posiciones izquierdistas

Esta semana hemos visto a la extrema izquierda incendiando las calles y agrediendo a la Policía, una vez más. No quiero imaginar lo que estarían diciendo ahora medios y políticos de izquierdas si quienes hemos participado durante años en todo tipo de manifestaciones afines a la derecha hubiésemos actuado así. Nos estarían llamando de todo y estarían pidiendo nuestra ilegalización y encarcelamiento. De hecho, todas las manifestaciones en las que he participado durante años han sido pacíficas, y tanto medios como políticos progres nos han llamado “ultras” una y otra vez por el mero hecho de sostener posiciones políticas o ideológicas que no eran de su agrado. Sin embargo, extremistas de izquierdas siembran el caos y la violencia, y los medios que hablan de “ultraizquierda” se cuentan con los dedos de una mano.

Ni siquiera llaman ‘ultraizquierda’ a los que defienden tesis totalitarias

Detrás de esa reticencia a presentar a alguien de izquierdas como un extremista hay algo más que una mala costumbre periodística. Se nos ha estado vendiendo durante años que discrepar de la izquierda te convertía en “ultra” -de hecho, que hoy te llamen conservador o de derechas, a secas y sin prefijos, es tan difícil como encontrar un trébol de cuatro hojas-, y en ese marco ideológico no cabe la posibilidad de presentar a la izquierda como fanática y extremista, aunque una gran parte lo sea. Sin ir más lejos, basta con revisar en cuántas ocasiones los medios llaman “ultraizquierda” a políticos y organizaciones que defienden una ideología totalitaria como es la comunista y apoyan a dictaduras de ese signo.

Incluso los terroristas son rara vez etiquetados como ‘ultraizquierda’

Alguien podría pensar que los medios están reservando ese término para el momento en que la ultraizquierda mate a alguien. Pues tampoco. La ultraizquierda ha asesinado a cientos de personas en España, niños incluidos, durante décadas. Basta con recordar que de ese extremo del mapa político han surgido grupos criminales como ETA, los GRAPO, el FRAP, el EGPGC y Terra Lliure, por sólo citar a los que han cometido asesinatos. Durante años he leído noticias sobre esas bandas terroristas y son muy pocos los medios que las etiquetan como “ultraizquierda”. Es el colmo.

Ese sesgo tan burdo no es periodismo: es propaganda y desinformación

Da la sensación de que para muchos periodistas la izquierda es una ideología propia de seres de luz que no merece ser identificada con ninguna forma de extremismo, ni siquiera cuando hablamos de bandas asesinas o de partidos totalitarios de ese signo. Detrás de esa tendencia, o más bien de ese sesgo, ya no podemos seguir viendo un simple despiste. Negarse a llamar “ultraizquierda” o “extrema izquierda” a eso es una forma de blanquear a esos fanáticos y totalitarios. Y ese blanqueamiento está contribuyendo al resurgimiento del comunismo, que hace 30 años parecía sepultado bajo los cascotes del Muro de Berlín. Basta ya de blanquear al extremismo de izquierdas: si tu medio no tiene reparos en decir “ultraderecha” pero evita hablar de “ultraizquierda”, lo que haces no es periodismo, sino propaganda y desinformación.

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Comentarios (Blog):

  1. Ginés Ladrón de Guevara

    La esencia del periodismo es la búsqueda de la verdad para mostrarla a los demás.

    Pero, un “periodista” de izquierdas, socialista, no quiere buscar la verdad sino promover su ideología. Quiere convertir al resto de la sociedad a su secta. “La objetividad no debería existir en el periodismo, porque el deber supremo del periodista de izquierdas no es servir a la verdad, sino a la revolución”.

    No hay periodistas de izquierdas. Hay periodistas y propagandistas, como el famoso socialista Goebbels.

  2. Sharovarov

    Menos mal que nos queda una cadena seria que pone a cada partido en el lugar justo que le corresponde dentro del espectro ideológico, como es “Trece”. Anoche, después de un buen tiempo sin hacerlo, la estuve viendo. Le llamaron “centro-derecha” al PP y a Cs.

  3. Sharovarov

    Por supuesto, mi comentario era irónico, y, por supuesto, señores de “Trece”, volveré a estar una buena temporada sin verles. Hala, a seguir engañando a la gente sobre lo que son el PP y Cs.

  4. juan

    La trece toca la mayoria de los temas de actualidad pero de una manera blanquecina para evitar enfados de ateos. Se preocupan más por complacer a estos que por decir
    las verdades del barquero y que cada uno luego las digiera como su análisis le dicte.

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