Durante años, la Comisión Europea hostigó a los gobiernos conservadores de Polonia y Hungría acusándoles de socavar el Estado de Derecho.
El precedente de los abusos del gobierno de Donald Tusk en Polonia
Ya he expuesto aquí el caso de Polonia, un país al que la Comisión Europea de Ursula von der Leyen impuso sanciones cuando tenía un gobierno conservador, sanciones que fueron retiradas por el mero cambio de gobierno (casualmente con la llegada del primer ministro Donald Tusk, que es miembro del Partido Popular Europeo, el mismo partido de Von der Leyen). Después, la Comisión Europea enmudeció ante los ataques al Estado de Derecho por parte del gobierno de Tusk, una deriva autoritaria que llevó al presidente del Tribunal Constitucional polaco a acusar a Donald Tusk de dar un 'golpe de Estado'.
Un análisis de la actuación de Magyar desde una posición crítica con Orbán
La historia se repite ahora en Hungría. No escribo esto desde una posición de simpatía hacia el anterior gobierno. Hace tres meses espuse aquí mis críticas al mandato de Viktor Orbán desde un punto de vista liberal-conservador, y señalé que en las elecciones parlamentarias húngaras de abril yo habría votado en blanco. Tras la victoria de Tisza, el partido de Péter Magyar, critiqué aquí la ambigüedad de su discurso. Escribo este nuevo artículo, una vez más, desde una posición de principios y sin vínculos a ningún partido político húngaro.
La controvertida 17ª Enmienda de la Ley Fundamental de Hungría
El 13 de julio, el nuevo Parlamento Húngaro controlado por Tisza (gracias a la ley electoral creada por el Fidesz y que otorga una considerable sobrerrepresentación al ganador de las elecciones) aprobó la 17ª enmienda a la Ley Fundamental de Hungría. Los promotores de la enmienda alegan que "marcó el inicio del desmantelamiento del derecho público del gobierno anterior: el Estado húngaro recupera sus instituciones, limita la concentración de poder, fortalece la independencia de los tribunales y del Tribunal Constitucional, y crea una base constitucional para la recuperación de bienes públicos robados. Entre las razones del gobierno se encontraba la necesidad de restablecer el sistema de controles y equilibrios y de devolver la independencia al poder judicial hasta el más alto nivel de decisión".
El texto completo de esa 17ª Enmienda se puede leer aquí. A pesar de esas afirmaciones, la enmienda contiene medidas muy cuestionables, como la destitución del presidente de la República, en el cargo desde 2024. El hasta ahora vigente Artículo 10 de la Ley Fundamental de Hungría señalaba que su mandato será de cinco años.
Un arbitrario límite de legislaturas para los diputados no aplicado en ningún otro país de la UE
Por otra parte, ese texto, aprobado con los votos de los diputados de Tisza, introduce un límite de legislaturas a los diputados, prohibiéndoles ser elegidos si hay formado parte del Parlamento durante doce años. Es una limitación arbitraria del derecho de participación política que no existe en ningún otro país de la Unión Europea y que sólo está contemplado en tres países: México, Filipinas y Costa Rica. La medida está claramente dirigida a echar del Parlamento a los diputados de Fidesz, ya que muchos de ellos quedarían excluidos por su aplicación.
Tisza mantiene el control político del Tribunal Constitucional y del Poder Judicial
Así mismo, aunque Tisza alega que pretende defender la independencia judicial, conserva el control político sobre el Tribunal Constitucional, manteniendo que la elección de sus miembros ha de hacerse por mayoría de dos tercios del Parlamento, que casualmente es la proporción que Tisza ostenta actualmente. La 17ª Enmienda limita la edad de los miembros del Tribunal Constitucional a 70 años, una limitación que fue abolida por la reforma constitucional de 2011. Este cambio permitirá destituir inmediatamente a cuatro de sus miembros, entre ellos su presidente. Sus sucesores serán elegidos por un Parlamento controlado por Tisza. Tisza también mantiene el control político del Presidente de la Oficina Nacional de la Judicatura, cuya elección asigna al Parlamento por mayoría de dos tercios, permitiendo a Tisza controlar actualmente su designación.
La ley electoral, muy criticada por Tisza desde la oposición, se mantiene intacta
Significativamente, la ley electoral vigente, muy criticada por Tisza desde la oposición, se mantiene intacta, porque ahora favorece a la nueva mayoría parlamentaria. Desde luego, estas medidas no parecen creadas para vigorizar la democracia en Hungría, sino para suprimir sus contrapesos democráticos, que ya estaban debilitados por la acción del gobierno de Orbán.
La abusiva disolución del colegio conservador Mathias Corvinus
Además de todo lo anterior, Hungría está asistiendo a unos hechos muy alarmantes. Hace unas semanas se anunció la disolución del Colegio Mathias Corvinus, una institución educativa conservadora fundada en 1996. Es un grave ataque contra la libertad de educación que viene motivado por las críticas de los actuales gobernantes a esa institución, a la que vinculaban con el partido Fidesz de Orbán.
La suspensión del sitio web del Fidesz, una medida nunca vista en un país de la UE
Pero sin duda, la medida más polémica ha llegado esta semana. Por órdenes de la fiscalía, una institución teóricamente independiente pero tradicionalmente alineada con el gobierno (como ocurre en España y en otros países de la UE), los servidores del Fidesz fueron incautados y su sitio web ha dejado de estar operativo. Este partido denunció en su página de Facebook: "Sin previo aviso, investigadores de la fiscalía se presentaron en el centro de datos que custodia los servidores de Fidesz con la intención de confiscar todo el sistema de comunicaciones y las bases de datos del partido. ¡Esto no había ocurrido en Hungría desde el fin del comunismo en 1990! El plan del Partido Tisza para eliminar a Fidesz y, con ello, la resistencia a la tiranía por la vía política, ha fracasado. Por lo tanto, el Partido Tisza intenta ahora inhabilitar legalmente a Fidesz".
Esa medida está relacionada con una investigación de corrupción contra el Fidesz, pero establece un alarmante precedente. Ningún país de la UE había visto hasta ahora algo tan serio como la suspensión del sitio web del primer partido de la oposición, sin que ni siquiera exista una orden judicial que lo avale. Ni siquiera el gobierno de Orbán, tan criticado por muchos, había llegado tan lejos. Ya es pasmoso ver que ocurra algo así en un país democrático que es miembro de la Unión Europea, pero lo más alarmante es ver la mayoritaria indiferencia en Europa a nivel político y mediático ante un atropello antidemocrático como ése, sólo denunciado por el Fidesz y por sus aliados en otros países.
Magyar está haciendo lo mismo que criticaba a Orbán
En base a los mismos principios que me movieron a criticar el mandato de Orbán hace tres meses, debo decir que el mandato de Magyar en Hungría está siendo tan alarmante como el de Donald Tusk en Polonia. La democracia no se fortalece ni se protege desde el revanchismo, desde el abuso de poder y desde las violaciones del Estado de Derecho. Magyar está haciendo lo mismo que criticaba a Orbán: exhibir un autoritarismo que no tiene encaje con los valores democráticos. La diferencia es que ahora muchos que criticaban a Orbán (yo también lo hice), ahora callan. Como en el caso de Polonia, no era el qué, sino el quién.
---
Foto: Péter Magyar.
|
No te pierdas las novedades y contenidos que te interesan. Únete gratis a Contando Estrelas en Telegram: Pulsa aquí para unirte |
Comentarios:
isanchezgil
Creo que muchos de estos gobernantes se están fijando en lo que hace y dice, y miente, Sánchez. Y al ver que no le pasa nada, siguen por el mismo camino.
22:31 | 24/07/26
Opina sobre esta entrada: