Hablan de "patriotismo constitucional" mientras tergiversan la Constitución

El patriotismo, mejor sin adjetivos: sobre todo si se utilizan como un cínico disfraz

En España hay una costumbre curiosa a la hora de exteriorizar el amor a la Patria: se añaden adjetivos al patriotismo para hacérselo perdonar o incluso para algo peor.

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¿Un patriotismo ‘constitucional’ sin soberanía nacional?

Veamos un ejemplo. Anteayer el responsable de economía y empleo de Ciudadanos, Luis Garicano, publicaba un hilo de Twitter con este título: «Por qué no somos nacionalistas». Uno de los argumentos que ofrecía era el siguiente: «No somos soberanistas: apoyamos la fusión de soberanías en la UE«. Y añadía: «Nuestro patriotismo es un patriotismo basado nada menos que en defender el cumplimiento de la constitucion que nos hemos dado democráticamente y sus valores». En otro tuiteo, además, matizaba: «el patriotismo constitucional no existe sin Constitución libre y democrática«.

Estas apelaciones a la Constitución siempre suenan muy bonitas, cuando son sinceras y coherentes, claro. Pero no es el caso. Es absurdo declararse constitucionalista mientras se reniega de la soberanía nacional, aunque sea disolviéndola como un terrón de azúcar en la Unión Europea. La Constitución Española es muy clara en su Artículo 1: «La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado«. Dice «pueblo español», no habla de fusión de soberanías, ni dice que la soberanía sea compartida con los burócratas de Bruselas.

¿Un patriotismo ‘constitucional’ sin presunción de inocencia?

Si buscamos en las hemerotecas, ese «patriotismo constitucional» que predica Garicano queda cada vez más empañado. En febrero de 2016, Ciudadanos y el PSOE firmaron un pacto de investidura (ver PDF) que proponía una «ley para garantizar la igualdad de trato y la no discriminación» (página 39). El pacto especificaba: «La Ley debe incluir los mecanismos de inversión de la carga de la prueba», es decir, que el acusado de discriminar tenga que probar su inocencia. Esto era abrir la puerta a las denuncias falsas, dejando en la más pura indefensión a los acusados. Lejos de negar que habían cedido en ese punto, Girauta, diputado de Cs, lo reconoció. El caso es que el Artículo 24 de la Constitución ampara el derecho a la presunción de inocencia. ¿Se les pasó esa parte a los dirigentes de Cs? Parece que sí, ya que a mediados de 2016 Cs apoyó una Ley LGTB en la Comunidad de Madrid que incluía esa inversión de la carga de prueba.

¿Un patriotismo ‘constitucional’ sin libertad de educación?

Esa ley madrileña apoyada por Ciudadanos también impone la ideología de género en los colegios públicos y privados, pasándose por el arco del triunfo otro derecho constitucional, amparado por el Artículo 27 de nuestra Carta Magna: «Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones«. Es decir, que al «patriotismo constitucional» de Cs no incluye la libertad de educación.

¿Y qué hay de la libertad de expresión y el derecho a la tutela judicial?

Los atropellos de esa ley madrileña que Cs apoyó llegan hasta el derecho a la libertad de expresión: Cifuentes la usó para censurar opiniones críticas con esa ley e incluso para castigar discrepancias de la ideología de género ya legitimadas por un juez. Se trata, así pues, de una ley que vulnera el Artículo 20 de la Constitución, que reconoce el derecho a «expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción», dejando cualquier exceso en manos de los jueces. De hecho, al usurpar competencias exclusivas de los jueces, esa ley que Cs apoyó también viola el Artículo 24 de la Constitución: «Todas las personas tienen derecho a obtener tutela efectiva de los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos, sin que, en ningún caso, pueda producirse indefensión».

Y sobre todo, ¿qué hay del derecho a vivir de los más indefensos?

El tema más relevante lo he dejado para el final. Ciudadanos ha defendido una ley de plazos sobre el aborto, lo que significa dar barra libre para abortar durante determinadas semanas (en su momento, Cs situó en 12 semanas este límite puramente arbitrario). Esto implica socavar el derecho a vivir de los más inocentes e indefensos. Me pregunto cómo se puede conjugar esta barbaridad con lo que dice el Artículo 15 de la Constitución Española: «Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral«. De hecho, en su Sentencia 53/1985, el Tribunal Constitucional señaló que el derecho a la vida, «reconocido y garantizado en su doble significación física y moral por el art. 15 de la Constitución, es la proyección de un valor superior del ordenamiento jurídico constitucional -la vida humana- y constituye el derecho fundamental esencial y troncal en cuanto es el supuesto ontológico sin el que los restantes derechos no tendrían existencia posible.»

La sentencia añadía: «la vida humana es un devenir, un proceso que comienza con la gestación, en el curso de la cual una realidad biológica va tomando corpórea y sensitivamente configuración humana», y añadía: «si la Constitución protege la vida con la relevancia a que antes se ha hecho mención, no puede desprotegerla en aquella etapa de su proceso que no sólo es condición para la vida independiente del claustro materno, sino que es también un momento del desarrollo de la vida misma; por lo que ha de concluirse que la vida del nasciturus, en cuanto éste encarna un valor fundamental -la vida humana- garantizado en el art. 15 de la Constitución, constituye un bien jurídico cuya protección encuentra en dicho precepto fundamento constitucional«. Una ley de plazos, como la actualmente vigente en España, supone desproteger por completo ese bien jurídico durante las 12 primeras semanas de vida de una persona, por lo que choca frontalmente con ese derecho constitucional.

La Nación es anterior a la Constitución

Dicho esto, creo que es necesario defender el patriotismo sin adjetivos, pues la Nación es anterior a la Constitución. De hecho, es la Nación española la que ha dado a luz esa Constitución, y no al revés, y lo mismo cabe decir de la primera Constitución de 1812. España es una realidad histórica con más de medio milenio a sus espaldas como Nación, y no se puede prescindir de ese pasado -que reúne las vivencias, esfuerzos y sacrificios de nuestros ancestros- para poner en su lugar la adoración de 169 artículos constitucionales. Desde luego, es una idea fenomenal hermanar el amor a la Patria con el amor a la Libertad, pues el uno no excluye al otro, sino que se refuerzan entre sí, pero me parece digno de crítica -y de una dura crítica- el hecho de añadir al patriotismo un adjetivo que se usa como un cínico disfraz, para decir y hacer precisamente lo opuesto a lo que ese adjetivo nos quiere hacer pensar.

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Comentarios (Blog):

  1. Luna

    Exactamente lo mismo sucede cuando nos llaman «constitucionalistas» a los que no somos separatistas. No tiene por qué haber ningún vínculo entre uno y otro concepto. Menos afán de «vender el producto de la Constitución» y más de aplicarlo correctamente. Al fin y al cabo, mayores motivos habría para decir que los pro vida somos constitucionalistas y los abortistas, anticonstitucionalistas. Pero claro, eso es hablar claro y está prohibido desde hace mucho en España.

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