El compositor Felix Mendelssohn le dedicó una obertura tras haberla visitado

Escocia: la extraña isla de las columnas de Staffa y la impresionante Gruta de Fingal

Escocia es una tierra famosa por sus castillos, sus montañas y sus islas. Una de ellas tiene un aspecto extraño y fascinante: la Isla de Staffa.

Un reportaje de gran calidad que compara las profundidades de distintos naufragios
El increíble faro de Thridrangar: un sitio no apto para gente con vértigo o claustrofobia

Staffa está situada al noroeste de la isla de Gran Bretaña, en el archipiélago británico de las Islas Hébridas, que forma parte de Escocia. El detalle más llamativo de la isla son sus peculiares acantilados.

La forma de estos acantilados recuerda a la famosa Calzada de los Gigantes de Irlanda, y como ésta tiene también un origen volcánico.

El nombre gaélico escocés de la isla, Staffa, se deriva del nombre que le dieron los normandos a las isla, “Stafi-oy”, que significa la Isla de las Columnas, debido a las columnas hexagonales de origen volcánico que forman sus acantilados.

La isla ocupa una superficie de 33 hectáreas, y su punto más alto llega hasta 42 metros sobre el nivel del mar. Está deshabitada desde el siglo XIX, pero se ha convertido en un gran atractivo turístico para los viajeros que se acercan hasta las Hébridas.

Uno de los puntos más famosos de la isla es la llamada Gruta de Fingal, descubierta en 1772 por Joseph Banks La gruta es famosa por los ecos que hacen el viento y el mar al penetrar en ella. Su nombre se debe al héroe de un poema épico del escocés James Macpherson (1736-1796), que se inspiró en un héroe de la mitología irlandesa, Fionn mac Cumhaill, que la leyenda vincula también con la Calzada de los Gigantes.

La Gruta de Fingal tiene 23 metros de alto y 85 metros de profundidad. Ha ido creciendo con el paso del tiempo debido a la erosión. A comienzos del siglo XX tenía una altura de 20 metros y una profundidad de 69.

Esa gruta inspiró al compositor alemán Felix Mendelssohn en su obertura “Las Hébridas” de 1830, también conocida como “La Gruta de Fingal”. Mendelssohn compuso esta obra después de un viaje a las Islas Hébridas y en particular a la Isla de Staffa, que le dejó muy impactado. Casi un siglo y medio después, la banda de rock británica Pink Floyd dedicó un tema a esta gruta, titulado “Fingal’s Cave” (personalmente me quedo con la obertura de Mendelssohn).

Fotos: VisitScotland.com / NTS.org.uk

No te pierdas las novedades y contenidos que te interesan. Recibe gratis el boletín diario en tu correo electrónico:

Comentarios:

  1. wladimir

    muy curioso…

    es cierto…se me hace muy similar a la calzada de los gigantes en Irlanda…

Opina sobre esta entrada:

Debes iniciar sesión para comentar. Pulsa aquí para iniciar sesión. Si aún no te has registrado, pulsa aquí para registrarte.

En el mundo puedes encontrar faros de los más variados tipos en multitud de costas e islotes, pero donde uno no espera verlos es en mitad de un desierto.

En la historia de las infraestructuras hay construcciones hoy abandonadas y que nunca llegaron a cumplir el fin para el que fueron hechas.

Durante los años de la Guerra Fría, mucha gente vivió con temor el posible estallido de una guerra nuclear, pero no se descuidó la guerra convencional.

Aquí hemos visto muchas veces exploraciones de sitios que fueron escenarios de batallas hace años, pero nunca un lugar de un país que aún está en guerra.

Los españoles somos muy afortunados de vivir en un país con unos paisajes tan espectaculares, y es de agradecer que un extranjero sepa apreciarlos.

España es un país con un amplísimo patrimonio arquitectónico, pero tristemente, una gran parte de él ha acabado abandonado y en ruinas.

Durante la Guerra Fría, en varios países de Europa se utilizaron lo que parecían casas civiles como una forma de enmascarar instalaciones militares.