La pandemia ha extendido un discurso surgido hace años de la ultraizquierda

Una viral retórica izquierdista contra la que debería inmunizarse toda la derecha

Occidente está viviendo una paradoja: un espacio de libertad fundado sobre las raíces de la cultura judeocristiana está hoy dominado por la izquierda.

«Apología del contagio» y otras majaderías: la extrema izquierda enloquece con el coronavirus
Operación Rositas: los falsos culpables a los que la izquierda cargará con el coronavirus

La hegemonía del consenso progre también en la economía

Ese dominio de la izquierda sobre nuestra sociedad es ideológico y cultural. Salvo algunas honrosas excepciones como lo es Vox en España, la práctica totalidad de los partidos se ha sumado a un consenso progre que abarca diversos ámbitos, también en el económico. La izquierda no sólo ha conseguido que gran parte de nuestra sociedad asuma como dogmas incuestionables patrañas como la ideología de género, la cultura de la muerte (aborto y eutanasia), el multiculturalismo (la idea de que Occidente no es mejor que el Islam) y el feminismo radical, sino que además socialistas y comunistas han conseguido sembrar la desconfianza en la iniciativa privada y el libre mercado más allá de sus filas.

Esa desconfianza se alimenta de dos vicios muy comunes en la sociedad: el primero es la envidia, que no sólo lleva a desear lo que otros tienen, sino también a suponer que si ellos lo tienen y tú no, es porque algo malo habrán hecho; el segundo es la propensión a buscar explicaciones simples aunque no sean las correctas, algo muy común cuando se trata de abordar cuestiones tan complejas como la economía, cuestiones ante las que es mucho más fácil buscar chivos expiatorios (los burgueses, los judíos, los ricos, los empresarios) que estudiar, adentrarse en esa complejidad y conocer las causas de la prosperidad y de las crisis económicas, algo que requiere tiempo y esfuerzo y que no está al alcance de todos.

Una pandemia que empezó con un ataque de pánico en la izquierda

La actual pandemia supuso una seria amenaza para la izquierda en sus inicios. A fin de cuentas, el virus surgió de China, una dictadura comunista, y ese régimen totalitario ha hecho todo lo que estaba en su mano para impedir una investigación seria sobre el origen del mismo: el brote se produjo en una ciudad, Wuhan, en la que hay un laboratorio en el que se elaboraban proyectos gestionados por el ejército chino. Es normal que la izquierda, especialmente su facción más extrema, entrase en estado de pánico. Recordemos que las primeras majaderías sobre la pandemia surgieron de la extrema izquierda, que llegó a hacer “apología del contagio” mientras alertaba: “El homo con mascarilla, símbolo de la nueva era, es el retorno capitalista a las cavernas”.

Por aquellos días, la izquierda estaba muy ocupada en organizar las manifestaciones feministas del 8-M como para que le preocupase una pandemia. Eran los días de intentar convencer a la gente de que era una gripe más. Lo que estaba pasando en China y también en Italia se tomaba como si ocurriese en otro planeta. El 20 de marzo de 2020, cuando los españoles ya llevábamos unos días confinados ilegalmente por orden del gobierno, una conocida web española de ultraizquierda acusaba a las farmacéuticas de querer “lucrarse” con la pandemia. Era el pistoletazo de salida de lo que podríamos calificar como una operación de maquillaje para tapar la pésima gestión del ejecutivo de Sánchez.

Los mismos chivos expiatorios que hace un siglo

La campaña tuvo éxito entre parte de la izquierda, que pronto empezó a señalar como culpable al capitalismo, como ya advertí aquí que ocurriría. En los primeros meses de la pandemia, la izquierda aprovechó para atacar la sanidad privada, obviando su enorme contribución en la lucha contra esa enfermedad: un desdén con un origen claramente ideológico.

Por otra parte, y teniendo en cuenta que el antisemitismo sigue muy activo en la ultraderecha pero sobre todo en la ultraizquierda, en las redes han circulado mensajes antisemitas señalando a los judíos como culpables de la pandemia, e incluso presentando a Israel como un país perverso por haber comprado gran cantidad de vacunas para proteger a sus ciudadanos.

En mayo de 2020, la Liga Antidifamación denunció la retórica antisemita de algunos medios en español sobre la pandemia, y casualmente la lista de webs denunciadas empezaba por el sitio de extrema izquierda Aporrea.org. Recientemente, también han circulado por las redes mensajes antisemitas acusando a un médico de Vox de tener raíces judías por su apellido extranjero, para explicar así algo que por a esos fanáticos les debe parecer tan poco corriente como que un titulado en Medicina sea partidario de las vacunas.

El origen izquierdista del movimiento antivacunas

A pesar de lo que afirman algunos, no es en la derecha donde hay que buscar el origen de ese movimiento. El 30 de mayo de 2014, en una entrevista a Eldiario.es, el dirigente de Podemos Pablo Echenique reconocía: En la izquierda algunas veces la gente se ha vuelto anticientífica. Yo creo que la gente que no forma parte del sistema científico percibe a la ciencia como parte del sistema, como si fuera la banca”. Y añadía: rechazan la autoridad de la ciencia de la misma forma que rechazan la autoridad del Fondo Monetario Internacional“.

En junio de 2017, el diario El Mundo señaló que ese discurso tenía éxito en las filas de Podemos. Además, en una entrevista con el escritor y periodista mexicano Mauricio-José Schwarz, éste señalaba: El movimiento antivacunas, por ejemplo, tiene seguidores importantes entre los dirigentes de Izquierda Unida, del PSOE… Y las creencias más hippies las encuentras en grupos más marginales”.

Teniendo en cuenta esto, cabe preguntarse qué medios ha podido utilizar esa izquierda para intentar llevar a parte de la derecha a su redil y situarla en un marco ideológico -el del recelo al capitalismo y a la iniciativa privada- que la hagan más receptiva a comprar el resto del discurso socialista. No está de más señalar que esas campañas han tenido un éxito especial en las redes sociales, donde cualquier izquierdista puede hacerse pasar por un derechista sin mucha dificultad. Recordemos que en 2020 el PSOE, Podemos e IU sumaban 750.000 seguidores falsos en sus cuentas de Twitter. Tal vez esto explique, por ejemplo, el virulento linchamiento que sufrió la diputada de Vox Macarena Olona en Twitter por mostrar una foto vacunándose.

El recelo izquierdista a la iniciativa privada en la elaboración de medicamentos

Esos discursos en los que se demoniza la iniciativa privada en la investigación y fabricación de medicamentos encajan plenamente en la retórica izquierdista, y como el resto de los discursos socialistas y comunistas, son inmunes al contraste con la realidad. Por ello se han seguido repitiendo a pesar de los datos que demuestran que la letalidad de la tercera ola de la pandemia bajó considerablemente gracias a la vacunación. Lo extraño y paradójico es ver a personas de derechas, incluso liberales, sostener esa misma retórica que ataca a la iniciativa privada. Es un gol en propia puerta.

Una retórica que -junto a otros factores- ha ido generando desconfianza

Hay que decir que esa retórica se ha hecho viral y ha ido generando desconfianza hacia las vacunas entre mucha gente con diversas simpatías políticas. Una desconfianza que se alimenta del comprensible miedo a la incertidumbre y que se ha agravado con las mentiras y abusos en los que han incurrido gobiernos como el de Pedro Sánchez durante la pandemia, que han provocado una previsible desconfianza en las instituciones. Eso explica, en cierta medida, que parte de la derecha haya abrazado ese recelo a las vacunas, pensando que se trata de otro engaño más y olvidando que no han sido elaboradas por el ejecutivo de Sánchez, y que gobiernos de distinto signo ideológico -incluso conservadores, como los de Polonia y Hungría- también están vacunando a su población.

Esa desconfianza se ha visto acrecentada, también, por el hecho de que las vacunas no fueran tan eficaces contra la variante Delta, como ya se advirtió: ninguna vacuna funciona con igual eficacia contra todas las cepas de un virus. Ciertamente, por parte del gobierno y de los medios se ha echado en falta más información y más seria: poner motes o insultar a los que tienen dudas es una forma torpe de abordar el problema, pero es cierto que a algunos los hechos ya no les importan, porque han asumido un discurso que es inmune a ellos.

La realidad de la industria farmacéutica que no admite esa retórica izquierdista

Obviamente, una empresa no es algo bueno o malo de por sí: lo es por sus hechos, lo mismo que podemos decir de un gobierno o de cualquier persona. A la industria farmacéutica le debemos en gran medida estar disfrutando de un momento sin precedentes de la historia humana, en el que graves enfermedades han sido prácticamente erradicadas gracias a las vacunas, que hoy pueden ser elaboradas a una escala sin precedentes, como estamos viendo en estos momentos. Un éxito que puede perderse si nos descuidamos. En 2019 la OMS alertó de que el sarampión estaba reapareciendo a causa del movimiento antivacunas. En 2018 hubo en Europa 200 muertes a causa de esa epidemia, que afecta principalmente a niños. Deberíamos reflexionar sobre ello.

Foto: Nacion321.

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Comentarios (Blog):

  1. Miguel

    Los muertos disminuyeron en verano porque el virus es estacional. Ya pasó el año pasado, sin vacunas, y vuelve a suceder este año en general independientemente del nivel de vacunación del país.
    El 95% de eficacia es mayormente en síntomas leves (alguno grave pero sin llegar a muertes) y solamente en el subconjunto de personas a los que afectaría el virus, no en la población en general. De riesgo absoluto en el grupo control 0,00742 se baja a un 0,00036 (aprox.).
    ¿Cuántas personas de la población en general (es decir, indiscriminadamente) deben ser vacunados para que 1 se beneficie (Number Needed to Treat)?
    NNT = 142
    fuente: https://www.pfizer.com/news/press-release/press-release-detail/pfizer-and-biontech-conclude-phase-3-study-covid-19-vaccine

  2. wladimir

    la ixquierda progre

    es un animal politico de costumbres…el mismo consenso progre de siempre,la izquierda pro maoista y antivacunas,los mismos chivos expiatorios o cabezas de turco de siempre,por supuesto el recelo a la libre empresa incluyendo a las farmaceuticas, y su ya archi conocida retorica social-progre y comunista que nadie les cree…

    definitivamente,los comnunistas y social-progres nunca cambian….son lo mismo de siempre aunque se disfracen con nuevos ropajes…nunca cambian…

  3. Miguel: “Los muertos disminuyeron en verano porque el virus es estacional”.

    ¿Estacional? Aquí el gráfico que muestra los contagios de la tercera ola, que fueron muchos más que los de la primera, pero con muchas menos muertes tras iniciarse la campaña de vacunación entre las personas más vulnerables:

    De hecho, las muertes han descendido todavía más a medida que la campaña de vacunación se extendía a más franjas de edad. Pero lo dicho: algunas personas son inmunes a los hechos.

  4. Miguel

    Los contagios se manipulan fácilmente. Si quieres más contagios haces más pruebas PCR y, por supuesto, con el factor de amplificación a más de 40.
    Las muertes tb se pueden manipular, pero no se puede hacer de forma tan escandalosa.
    Además un virus puede ser muy contagiosos y a la vez poco problemático si nuestro sistema inmunitario puede con él fácilmente. De hecho es por ello que en este caso tenemos un índice de supervivencia tan elevado, superior al 99% incluso sin tratamiento.
    Repito, el año pasado ya descendió la mortalidad estacionalmente y no teníamos vacunas. Éste año también lo vemos con países con diferentes tasas de vacunación. Coger sólo los datos que más nos encajan y no tener en cuenta factores de confusión es un error.

  5. Miguel: “Coger sólo los datos que más nos encajan y no tener en cuenta factores de confusión es un error”.

    Más fácil es lo que acabas de hacer tú, que es tachar de manipulación unos datos simplemente porque no encajan con tu tesis contraria a las vacunas. Y todo ello sin aportar ni una sola estadística. Por lo que a mí respecta ya estoy más que harto de esa curiosa forma de argumentar. El que quiera aportar algo a este debate, que se traiga algo más que afirmaciones “porque sí”, hagan el favor.

  6. Miguel

    Muy bien, entonces cómo explicas tú los datos del verano de 2020?
    Las muertes este año no han descendido más.
    Por otro lado lo que digo de la PCR es fácil de verificar. La PCR no sirve para identificar si un virus está vivo o muerto (activo o inactivo). No es una prueba específica para esto. Sólo sirve para detectar una cadena de material. Todos esos “casos positivos” serán ern algunos de virus activo y en otros de virus que ya ha sido neutralizado por el sisstema inmunitario. Poer qué entonces se interpreta unas curvas elevadas de “contagios” obtenidos por PCR automáticamete como algo preocupante en sí mismo?

  7. Tu pregunta la contesto en la entrada, y perdón por la autocita: “Esa desconfianza se ha visto acrecentada, también, por el hecho de que las vacunas no fueran tan eficaces contra la variante Delta, como ya se advirtió: ninguna vacuna funciona con igual eficacia contra todas las cepas de un virus“.

  8. Miguel

    No explicas la estacionalidad en 2020. Por qué bajaron las muertes hasta casi desaparecer?
    Y luego había la 2º pregunta de la PCR.

  9. En España estuvimos dos meses confinados, desde marzo a mayo de 2020, más las restricciones posteriores y la generalización del uso de mascarillas, ¿ya lo has olvidado? Además, insistes en la teoría de la estacionalidad y sin más pasas por alto el brusco aumento de los casos este verano debido a la extensión de la variante Delta. Repito: todos los datos que no encajan con tu tesis los obvias sin más, o dices que están manipulados y te quedas tan ancho.

  10. Miguel

    Igual es demasiado para encajar de una sola vez y de forma tan inmediata, siquiera tentativamente.
    Lo de la manipulación de las PCR surge fácilmente de entender su funcionamiento y sus limitaciones. He intentado enfocarlo más a través de la 2ª pregunta. Yo creo que merece la pena darle unas vueltas.
    La estacionalidad encaja perfectamente. De todas formas veremos lo que pasa en los meses de invierno que se avecinan, con más vacunaciones todavía.
    Yo no he obviado nada. He respondido a todo. Y la misma gráfica que me has puesto sirve perfectamente.
    Estamos viendo lo mismo pero tenemos distintas racionalizaciones.

    Un saludo Elentir.

  11. Miguel

    Por cierto, pero esto sólo como teoría incipiente. La variante delta podria ser debida a las propias vacunas, las cuáles sólo “atacan” un punto concreto del virus, la llamada proteína espiga (spike protein). Esto provocaría una presión selectiva que haría prosperar otras variantes que sorteasen esta trampa en particular.
    Desde luego sería lamentable que ese aumento de casos este verano (no el anterior, sin vacunas) pudiera ser debido a eso. Pero es pronto aun para asegurarlo y quizá termine revelándose como una mala hipótesis.
    Saludos.

  12. Alfonso

    El caso es que no se sabe, y no se sabe porque buena parte de la información de la que disponemos está sesgada, manipulada y/o oculta. Los datos oficiales son… como son. ¿O se nos han olvidado los muertos que “desaparecieron” durante el inicio de la pandemia?
    Los criterios que se usan para detectar y contabilizar contagios y fallecimientos han ido cambiando y son, cuando menos, opinables.
    Si los expertos y las instituciones han puesto en riesgo sus prestigios al dar el recital que han dado de incoherencias, contradicciones, giros copernicanos y burdas mentiras, la culpa es suya si parte de la ciudadanía recela y no se cree nada.

    Por lo tanto, estimado Elentir, no me siento cómodo con la insistencia en usar epítetos/insultos como “antivacunas” o “negacionistas” para etiquetar, agrupar, descalificar y ridiculizar a una parte de la población que es simplemente, dudacionista… ​escéptica, desconfiada, realista…

    Un saludo

  13. Miguel: “La variante delta podria ser debida a las propias vacunas, las cuáles sólo “atacan” un punto concreto del virus, la llamada proteína espiga”.

    La variante Delta fue identificada en la India en octubre de 2020:
    https://www.nature.com/articles/s41586-021-03777-9

    La campaña global de vacunación empezó en diciembre de 2020 en el Reino Unido:
    https://www.nature.com/articles/s41562-021-01122-8

    En la India, la campaña de vacunación comenzó en enero de 2021:
    https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(21)00145-8/fulltext

    Será que ahora las vacunas son transportadas en un DeLorean con condensador de fluzo…

    Alfonso, lo de los datos oficiales de España sería válido para descalificar a las vacunas si España fuese un caso aislado en lo que respecta al éxito de la vacunación, pero no lo es.

    En cuanto a los epítetos, yo llamo “antivacunas” a los que están contra todo tipo de vacunas. ¿Cómo se supone que tendría que llamar a un movimiento que se opone a todo tipo de vacunación, entonces? Yo no he usado la palabra “negacionistas”, así que no entiendo a qué viene eso. Sobre llamar “realista” a gente que en algunos casos niega la misma existencia de la pandemia, pues como que me niego.

  14. Miguel

    El linaje en octubre. LA variante B.1.617.2 en concreto, en diciembre.
    https://www.ecdc.europa.eu/en/publications-data/threat-assessment-emergence-sars-cov-2-b1617-variants

    De todas formas lo que yo he dicho literalmente es: “Esto provocaría una presión selectiva que haría prosperar otras variantes que sorteasen esta trampa en particular.”
    No es que la vacuna la haya tenido que “crear”, sino que podría facilitar su reproducción.
    En el mismo artículo que yo enlazo:
    “On 24 May, ECDC upgraded B.1.617.2 to a variant of concern, after new information became available on increased transmissibility and some impact on vaccine effectiveness, especially after one vaccine dose.”

    Saludos.

  15. Ese párrafo que citas no tiene nada que ver con tu afirmación, y la repito: “La variante delta podria ser debida a las propias vacunas”. Y dicho sea de paso, omites lo que dice ese párrafo justo después (traduzco):

    “Las sugerencias destacadas en el Informe de evaluación de amenazas con respecto a las opciones de respuesta siguen siendo válidas, en particular el lanzamiento de la vacunación como una alta prioridad para reducir la mortalidad por COVID-19 mediante la vacunación de las personas con riesgo de enfermedad grave en el menor tiempo posible”.

    De todas formas, estamos en lo de siempre. La diferencia entre una persona que rechaza todas las vacunas y una persona que tiene dudas es que a la segunda se le pueden despejar sus dudas con información, mientras que a la primera no le importan toda la información, datos y estadísticas que le presentes. Ha asumido una tesis inmune a los hechos y no se baja de ella por mucho que se demuestre su falsedad.

  16. Alfonso

    Me alegro de que “antivacunas” signifique los mismo para ambos, ¡y no esperaba otra cosa! Entiendo que entonces el adjetivo no incluye a quien tiene su cartilla de vacunación al día desde que nació, pero duda o no se quiere poner ESTA.
    Pero aclaro que no me refería a Contando Estrelas en concreto, sino al sistema mediático-industrial en general. Y ahí estaremos de acuerdo que antivacunas y negacionista son sinónimos.

    Siento si ha sonado como un ataque contra quien considero que nos está dando un medio y un contenido impagables, y encima por el amor al arte.
    Al contrario, me admira tu respeto y coherencia al seguir tratando de enfocar el tema con ecuanimidad, a la vez que mantienes tu posicionamiento propio, e incluso dando albergue a opiniones discrepantes. Lo deseable, vamos, pero hoy tan excepcional.

    Me refiero más bien al constante y creciente acoso indiscriminado a la vital libertad personal de auto-soberanía que está en juego. En Libertad Digital hoy Fede se sale con el editorial. Vamos, lo siguiente es mandar a los que no ven necesario vacunarse, por el motivo que a ellos les parezca, a un gulag, de momento social-laboral-hostelero y luego ya veremos qué más.
    Es puro 1984, funcione la vacuna mejor o peor, con más o menos efectos secundario, sea más necesaria o nos vaya a dar lo mismo.
    Desde los medios oficiales se está imponiendo como cliché un cajón desastre que mezcla desde anti-reptilianos y oteadores de chem-trails, hasta la gente normal que simplemente duda, o no quiere ponérsela, y está en su derecho incluso constitucional y legal, además de moral. La trampita de “hacer la vida literalmente imposible” y luego veremos qué mas, es repugnante además de peligroso.

    Y me gustaría que nos dieras tu opinión sobre este enfoque.
    Deduzco de lo que te le leído que en el fondo estás de acuerdo con que hay límites que la mayoría no puede traspasar en sus imposiciones a la minoría. Pero también intuyo que es un tema muy delicado personalmente, y cuando las emociones pesan (y es inevitable que pesen) hay mayor necesidad de encontrar un punto final.

    Me temo que no lo hay, no lo podrá haber. Este virus es de una familia que muta a toda velocidad, es probablemente inerradicable, sin contar con que buena parte del planeta ni ha visto ni verá una vacunación efectiva. ¿Es “vacunación” la palabra correcta? Esa palabra lleva asociada, o debería, la idea de inmunidad, así que quizás debiera usar “tratamiento”, y además “experimental”.

    Me temo que al final, entrar por esta vía de búsqueda de la salvación nos va a llevar a un futuro espantoso, una vez inaugurados los precedentes liberticidas.
    Pero lo peor es que probablemente sea para nada, y el virus mutará e irá y vendrá, entre otros con los refugiados e inmigrantes, que bastante tienen con lo suyo como para preocuparse por las neuras de los europeos y sus pasaportes covid.
    Y seremos nosotros, como especie, y el propio virus, cuya máxima aspiración evolutiva es llegar a ser tan benigno y ubicuo como su primo coronavírico el catarro, los que nos tendremos que co-adaptar y superar el brete como siempre ha acabado haciendo la humanidad y así, si nos dejan, seguiremos con-viviendo.

    Un saludo

  17. Miguel

    El párrafo que cito algo tiene que ver, cómo no.
    En cualquier caso esa teoría (incipiente) la he mencionado como una posibilidad y sin necesidad de recurrir a imposibles espaciotemporales.
    Por otro lado yo no soy una persona que rechaza todas las vacunas , luego, como sólo das 2 opciones soy una persona a la que se le pueden despejar dudas con información.
    Me encanta la estadística (he sido profesor 4 años) y espero haber hecho correctamente las 4 cuentas básicas necesarias para obtener el NNT del artículo de Pfizer en mi primera intervención aquí.

    Ahora sí. Buenas noches y gracias por la oportunidad de este intercambio de pareceres sin insultos. Contigo se puede hablar.

  18. Ginés Ladrón de Guevara

    Mientras que el capitalismo es un sistema económico y le da igual lo que pienses, con quién vayas, cómo te vistas o cuáles sean tus opiniones morales, el socialismo es una IDEOLOGÍA.

    Las ideologías son sustitutos, sucedáneos de las religiones. Te dicen cómo tienes que pensar, qué es bueno y malo, lo que no debes hacer, etc. Los socialistas y los necios que les prestan atención nos mienten (como siempre) y comparan capitalismo y socialismo. Es mezclar churras con merinas, NO sirven para lo mismo, NO TIENEN la misma función.

    El capitalismo no puede ser “el culpable” de todas sus teorías demenciales, salvo como demonio fabulado de sus mentes trastornadas.

    Por otra parte: NO EXISTE la ultraderecha. Cada vez que mencionas a la fantasmal “ultraderecha”, le haces el juego a los socialistas.

    Los fascistas y nacional-socialistas son de extrema izquierda. Marx odiaba a los judíos y publicó obras contra ellos. Hitler dejó por escrito que fue Marx el que le hizo ver que debía acabar con los malvados capitalistas judíos.

    El Holocausto se gestó en la mente y la obra perversas de Marx, Hitler recogió su testigo y puso en práctica lo que aquél proponía. Y fue Stalin, otro criminal socialista, el que inventó la chorrada de que el fascismo es de derechas, en 1924.

    Mentiras, manipulaciones y demencia genocida, eso es el socialismo.

  19. Alfonso, yo entiendo el cabreo de Jiménez Losantos por los bulos infames que han circulado sobre Elia Rodríguez. Esto es lo que pasa por alto mucha gente. No obstante, no estoy de acuerdo con él en la crítica a Abascal por no decir si se ha vacunado o no. Eso forma parte de su vida privada y sólo le compete a él.

    Tampoco estoy de acuerdo con las descalificaciones que se lanzan contra todas las personas que no se han vacunado. Cada persona tiene sus motivos. Los que no me merecen ningún respeto son los fanáticos que, por ejemplo, se han dedicado a insultar y a lanzar aberrantes infamias contra Macarena Olona por el mero hecho de vacunarse.

    Desde el comienzo de la pandemia vengo denunciando los abusos que se han cometido con esa excusa. Ya denuncié aquí la posición de Ciudadanos en este asunto, que me parece puramente totalitaria:
    https://www.outono.net/elentir/2021/08/08/la-aberrante-ideologia-que-esta-emergiendo-con-la-pandemia-el-liberalismo-totalitario/

    Si alguien cree que estoy siendo equidistante, no, no lo soy. Apoyo la vacunación y defiendo la Libertad. Lo equidistante sería estar a medio camino entre la Libertad y el totalitarismo.

    Ginés, discrepo contigo en una cosa: sí que existe la ultraderecha, igual que existe la ultraizquierda. Hay una derecha radical que rechaza la democracia, pero es distinta del fascismo y el nazismo, que surgieron de la izquierda. En ocasiones unos y otros se solapan, igual que a menudo se solapan la ultraizquierda comunista y el fascismo.

  20. Alfonso

    Pues estamos de acuerdo en lo fundamental, una vez más.
    Pero sigo pensando que el totalitarismo “antivacunas” que señalas es una reacción, no una acción. O sea, es un efecto de una violencia totalitaria previa.
    Que unos grillados digan barbaridades a Macarena por ponerse el tratamiento que ella decida, o incluso que unos malnacidos pisoteen los sentimientos de una familia y unos compañeros por una pérdida terrible y muy reciente, no se puede comparar a que el Estado y su maquinaria mediática-industrial planeen la muerte civil y económica de unos ciudadanos por ejercer sus derechos inalienables.
    Los primero es asqueroso y reprobable, y si quieres denunciable y preocupante. Lo segundo es terrorífico y nazi, a un pasito de una distopía orwelliana.
    Un fuerte abrazo.

  21. Como indico en la entrada, ese movimiento ya existía antes de la pandemia, era más reducido y estaba más focalizado en la izquierda. Ya hace años que vengo leyendo alertas de los pediatras por los efectos de no vacunar a los niños, por ejemplo, contra el sarampión, lo que ha hecho reaparecer esa enfermedad cuando ya estaba erradicada gracias a las vacunas.

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